explorar

- Lumen Fidei 36 -

 

asombrarse

- Evangelii Gaudium 11 -



E X P L O R A R


 - mística in evolución, explorativa -



Movido por el amor de Dios, y “solo por amor de él”, (1S 1,4), nuestro “buscador de Dios” (Sc 80) comienza a experimentar la fascinación del compromiso en la sequela Christi, propuesta esencial de radicalidad que, no solo lo conforma con Cristo, sino que también lo confirma gradualmente en un alto grado de donación totalizante a Cristo, en virtud de su actitud teologal frente a las 'nadas'. Efectivamente, sólo por la fuerza de su amor recibido como don, sellado por la gracia, se le desvela a nuestro protagonista la "admirable doctrina" (2N 11,4), como de elevada altura y de gran verticalidad. En esta admirable vertical, "pasando a través de ella" (2N 22,2), el explorador bien dispuesto, como "por la secreta escala" (N poesía), escucha ya la música silenciosa, de arcanos sonidos.

 

Mediante tres criterios explorativos, que exponemos a continuación, el “buscador de Dios” (Sc 80) pone eficazmente en acto (A') la admirable Vertical, el culto del espíritu vivido, de grado en grado, en el desarrollo existencial de la dinámica mística (B) y conocido en la Base doctrinal de la teología mítica sanjuanista (A).

 

Los tres criterios explorativos, para que se realice y sea auténtico el culto en el espíritu (cf 2N 11,4), son los siguientes: 'todo y nada': dos actitudes fundamentales en el explorador bien dispuesto, que lo con­ducen poco a poco hacia "lo que no tiene modo" (2S 4,5), hacia lo sobrenatural (a.); ordenada y suavemente, enajenado y con pureza espiritual (cf 2S 17,2-2S 7,5): dos miradas limpias que dirigen el camino en el sendero místico (b.); actitud teologal frente a las 'nadas': disposición habitual hacia la abnegación evangélica "por amor de Jesucristo" (1S 13,4) (a'.).

En estos tres criterios explorativos se entrevé ya la novedad del sendero místico de san Juan de la Cruz , que explicará después en la conclusión.

 - dos ermosos ojos -

 

Como aquel que se acerca a un nuevo territorio estudia la forma de entrar y tener una visión de todos sus confines, así hace el que quiere recorrer la dinámica teologal del sendero místico trazado por el doctor místico, en la búsqueda de nuevas dimensiones en el espíritu (cf 2N 16,8).

 

En una vida "a modo de la fe" (CB prólogo 2), "como de noche, a oscuras" (1S 1,1), el buscador ahora "bien dispuesto para Dios" (CB 1,22) descubre en sí, maravillado, dos hermosos ojos en las "entrañas dibujados" (CB 12,5): ordenada y suavemente, con enajenación y pureza espiritual. Estas dos cualidades son síntesis de la relación de amor Dios-hombre. De hecho, la primera modalidad es relativa al obrar de Dios hacia el hombre, la segunda es relativa a la respuesta del hombre que se decide a iniciar una relación de amor con Dios (*).

 

Con este "ordenadamente y suavemente" (2S 17,2) el explorador asciende la escala de las famosas "nadas" (1S 13,11-13), en una ele­vada y tersa vertical, y comienza a explorar (Lumen Fidei 36) las nuevas dimensiones de la vía de la contemplación, "tan solitario y secreto modo" (2N 25,2), como "música callada" (CB estrofa 15).

 

Con "enajenación o pureza espiritual" (2S 7,5), toma conciencia del "primer precepto" (2N 11,4) y, 'atraído por Dios', entra en la mística "soledad sonora" (CB estr 15) de resonancias transcendentes y de sonidos arcanos del todo y nada sanjuanista (cf 1S 13,11- 13).

 

Estos dos bellos ojos, "dos modalidades teologales gemelas" de referencia, se ofrecen gratuitamente al buscador de Dios, diciendo con trato amable y sonriente: «Tened fe y no angustiarse por las dificulta­des del camino, solamente nosotros podemos guiaros por la "senda de oscura contemplación" (2S 7,13) hacia nuevos horizontes del espíritu "no sabidos ni experimentados" (2N 16,8). Cuando los hayamos con­templado con "entera fe" (3S 42,6), con firme detención en un instan­te, súbito les habremos amado.

 

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(*) cfr CANNISTRA' S., Influsso culturale dell'esperienza mistica carmelitana, in Teresianum, Rivista della Pontificia Facoltà Teologica del Teresianum, Roma LX-1-2009.

  

Esto que se define más exactamente: "autodirigirse guiados por el Espíritu" (**), aquí se explicita: ser guiados por dos modalidades teologales, que son dos indicaciones precisas del doctor místico, síntesis de la cooperación entre Dios y el buscador de Dios en el sendero místico.

 

Además, estas dos modalidades -dos gotas transparentes- son famosas por sus múltiples cualidades amables: son sinceras y leales; son inofensivas y sabias; son sencillas como las palomas y prudentes como las serpientes; son como los dos filos de la «espada» llevada por Cristo (cf. Mt 10, 34; Ap 1,16). Todas estas cualidades y otras más se resumen en una palabra: son cristianas . Son como los dos bellos ojos de un "espíritu limpio" (CB 1,22), conocedor experto de una música silenciosa, cuyas 'verdes melodías' se expanden en "los valles solitarios nemorosos" (CB estrofa 14) escondidas en el corazón de la Iglesia.

 

Todo esto equivale a decir que nuestro buscador de Dios comienza a experimentar la fascinación de la sequela Christi, propuesta esencial de radicalidad que, no solo lo conforma con Cristo, sino también lo confirma, gradualmente, en una elevada medida de donación a Cristo en la Iglesia, que se proyecta hacia aquella vida -escribe Benedicto XVI­ que "en la totalidad nos abraza y nosotros abrazamos la totalidad" (Spe sa lvi 12).

 

Los dos bellos ojos de fuego transparente en las "entrañas dibujados" (CB 12,5), es Cristo a quien se dirige amorosamente el buscador de Dios. Y es éste a quien se aplica propiamente el título "bien dispuesto" (CB 1 ,22), puesto que con la ayuda de estos dos "bellos ojos" se encamina en admirable progresión "por nuevos caminos" (2N 16,8).

 

El experto maestro que, mientras está en esta vida va escalando la tersa pared granítica de las 'nadas' sanjuanistas hacia la cima del Monte, súbito se dará cuenta de la gracia con que ha sido favorecido nuestro buscador por los caminos de la prueba, para que también él se convierta en experto buscador de los valores inspirados en la vida teologal.

 

El doctor místico recuerda, a propósito de la prueba, la necesidad de que el "buscador de Dios" (Benedicto XVI, Sacramentum caritatis

80) atraviese este paisaje oscuro, como místico guiado, en perspectiva pascual de purificación y liberación de todo cuanto se opone al primer mandamiento. Si nuestro protagonista, recuerda el príncipe de los místicos, no es ejercitado y probado "con trabajos y tentaciones, no puede avivar su sentido para la sabiduría" (lN 14, 4). En esta prueba se convertirá gradualmente en "espíritu limpio bien dispuesto para Dios" (CB 1,22) y sobrepasará con caridad cristian a el eco disonante de las mundanas "lenguas" (CB 3,7), escondido y protegido también "de la contradicción de las lenguas" (2N 16,13).

 

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(**)  GONZALEZ L. J., Counseling spirituale: sulla scia della mistagogia carmelitana, in Aa.Vv., Mistica Carmelitana. Sviluppo umano in Dio, 236.

Las nuevas dimensiones

que San Juan de la Cruz nos ha desvelado

 

Presentación

Índice

  • Buscador de Dios
  • En la Senda Oscura

- grave palabra y doctrina

- reflejo senda/noche

- métedo, estructura y gráfico

Teología mística, intuitiva

Dinámica mística, orientativa

Mística en evolución, explorativa


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San Juan de la Cruz, buscador de Dios (2010, sintesi, pg 14)
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